Hace un rato tocaron el timbre. Por un instante tuve alivio por la ilusión de que eras vos, de que habías venido por el día de la madre y aprovechaste para pasar a hablar conmigo. Dejé pasar casi un minuto hasta responder el timbre, porque valía mas la ilusión que la verdad. Sabía que si atendía, desaparecía la duda y así fue, levanté y pronuncié un "¿si?" con una voz que tenía apagada desde un poco antes de julio. Fue la respuesta la que apago todo en un instante y continué con lo que estaba haciendo. Es gracioso encontrar pelos de la que era nuestra gatita todavía, puede ser que ponga mas atención a mi entorno mientras escribo o puede ser que simplemente sea alguna casualidad que aparezcan cuando lo hago. Voy a escribir hasta el día en el que nuestra historia tenga firmado el cierre, pensaba en decirte de hablar en persona el día antes porque es cuando llego, pero creo que no tiene sentido. Vos querés continuar y comenzar tu nueva vida, tu nueva historia,...