Te voy a dejar una última entrada porque veo que seguís entrando y posiblemente lo hagas todos los días en algún momento de las veinticuatro horas o quizás cada vez lo empieces a hacer mas distanciado. Si la entrada anterior que te escribí te lastimó, lo siento. Estoy dolido, me duele todo esto. Me duele que sigas entrando acá y que cada interacción que tuvimos desde que terminó todo haya sido tan mediocre. Que no hayamos hablado nada, que hayan quedado tantas emociones en el medio, un proyecto de vida que no creo que continuemos jamás. Tu silencio, te busqué de las maneras que pude sin molestarte, formas sutiles que sabía que ibas a ver pero que la respuesta dependía de vos, y me respondiste con silencio. El silencio es respuesta, las oportunidades para reconstruir las cosas o por lo menos meditarlas con mayor profundidad estuvieron ahí. Pero entiendo que ahora estás en un vínculo y que te sentís culpable por seguir pensando e...